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Villa de Leyva, Boyacá

¿Quieres visitar el mejor pueblo de Colombia? Pues entonces, antes de saber porque lo llaman de esa manera, trasladémonos a cuando solo unos pocos sabían de su existencia, la historia que te voy a contar a necesita mucha, mucha imaginación ¿Estás listo? Comencemos…

Vienen en manada, a pasos galopantes, cientos de bestias jalonando carruajes españoles, si, son los colonos Ibéricos, lo supe por sus trajes y lenguaje que no comprendía, pero que por mi posición de Guaricha Muisca (princesa) dentro de mi tribu podía intuir. A lo lejos escucho que llaman a uno de ellos Andrés, respondiendo a este nombre, vi un hombre con barbas blancas y un sombrero con plumas, no sé, pero buena espina no me dio desde que lo vi, mi papá siempre dice que cuando sientes esto, es que Bachué te está mandando una señal, y yo creo que sí, porque efectivamente un tiempo después, llegó a apoderarse de todo lo que teníamos, especialmente de nuestra gente, nuestros sembrados de trigo y nuestros lugares sagrados, si Andrés Venero de Leyva, vino a quitarnos a las buenas o a las malas, estas tierras y sin respeto alguno por nuestras creencias, conocimientos y sabiduría, nos sacó de aquí, del lugar que nos pertenecía, un lugar que trabajamos con las manos, entre todos, como una familia. Mi Padre, el zaque o líder de este lugar, le mostró tanto a Andrés como a sus acompañantes, nuestro observatorio astrológico, un lugar en el que dibujamos el cuerpo humano con los brazos abiertos y levantados para orar a nuestro dios Sol, donde la rana nuestro animal sagrado, simboliza la abundancia de las aguas, también está nuestro escudo, signo de las guerras, y nuestra flor emblema de la agricultura, un lugar hermoso, sagrado, que ellos titularon “El infiernito”  del cual no supe su significado sino hasta que impusieron su religión y no pude evitar romper en llanto entendiendo su connotación, pero un lugar que estoy segura que querrán conservar en el tiempo, un lugar mágico al que hoy declaro como nuestra herencia para la humanidad y el testimonio de que en algún momento existimos así nos hubieran desterrado.

Este es el lugar al que hoy todos llaman Villa de Leyva, que arrastra siglos de historia y de un encanto único que solo quienes lo visitan pueden encontrarlo, un lugar que siente la necesidad de rememorar tiempos pasados como si fuera un hábito, el hogar de viejos instrumentos patrios, el lugar de angostas calles que te dejan deslumbrado, una arquitectura tipo colonial que es quien de entrada te atrapa, su catedral, sus museos, el claustro, el monasterio, su santuario de flora y fauna de Iguaque y finalmente “El Infiernito” el lugar del que te hablé en la historia anterior, un lugar del que se dice que es superior a casi todos los pueblos colombianos.

Así que si quieres descubrir e incluso visitar Villa de Leyva, vas a tener que dejarte envolver por su historia y encanto.

¿Qué tal ponerle un sello de Villa de Leyva a tu pasaporte MUCA?